Señoras y señores


Gabriel Dorado.

Sugiero que, si es posible, se corrija la gramática, tanto del boletín de FETE-UGT como del propio borrador. El uso reiterativo del masculino y del femenino fuera del inicio del discurso (“Señoras y Señores…”) está desaconsejado por el principio de “economía del lenguaje”. Además no se usa en el lenguaje normal, ya que interrumpe constantemente el discurso, consume tiempo y espacio, no aporta nada nuevo y evita incluir otra información en el mismo tiempo o espacio. Para colmo, los que lo usan a veces no lo usan por “olvido” con lo que surge la duda de si en ese caso sólo se estaban refiriendo a los “profesores” y no a las “profesoras”, por ejemplo. No es machismo ni feminismo; es el sentido común (dicen que el menos común de los sentidos…).

Fuente: “El Dardo de la Palabra” de Lázaro Carreter (que fue presidente de la Real Academia Española).

En español, “los padres” o los “profesores” significa lo que todos sabemos; no hace falta decir “los padres y las madres acompañaron a los profesores y profesoras que fueron de excursión con los niños y las niñas, llevando sus perritos y perritas, así como sus gatitos y gatitas”. Como digo, en lingüística se llama “economía del lenguaje”. Lo otro es en realidad un solecismo, por mucho que quieran confundirnos algunos, como se indica en “Lo que NO hacen los mejores profesores universitarios”

http://www.uv.es/~ivorra/documentos/losmejores.html

Lo “políticamente correcto” es, a veces, manifiestamente incorrecto. Una cosa es un político y otra un lingüista. A cada uno lo suyo, o la consecuencia será equivocarnos y tener que enmendar después (aparte de quedar para la posteridad como ejemplo escrito de lo que no se debe hacer).

Gracias.
Saludos.

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RD sobre acreditaciones


Estimados amigos, añado la siguiente propuesta al RD sobre acreditaciones.

Introducir, para el cuerpo de catedráticos de universidad, un subbaremo adicional: c) Formación académica. Este último sólo se contempla para los titulares de universidad, con 5 puntos de baremación, integrando aspectos relacionados con las menciones a la tesis doctoral, becas pre y post-doctorales u otras carreras. Considerando las exigencias recualificadoras que requiere el Espacio Europeo en la formación académica, entiendo que ese subbaremo debería contemplarse análogamente para el cuerpo de CU, quedando igualmente con cuatro criterios (en el proyecto se contemplan 3, frente a 4 para los TU).

A modo de ejemplo, y concretando la baremación, me planteo a su vez dos posibilidades:

a) actividad investigadora (60 puntos), actividad docente (25 puntos), formación académica (5 puntos, por ejemplo) y experiencia en gestión (10 puntos).

b) Otra posibilidad sería equiparar la formación académica y la gestión (5 puntos cada una), asignando a la investigación 60 y 30 a la docencia. Probablemente, ésta sería una postura más acorde y equitativa.

Atte. Prof. Dr. Francisco Alemán Páez
Titular de Derecho del Trabajo
Facultad de Ciencias del Trabajo UCO
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