Carta Abierta al Sr. Rector Magnífico


Diego Llanes Ruiz
19 noviembre 2008

Estimado Sr. Rector Magnífico:

Ante la convocatoria a Claustro del 21N, le dirijo estas reflexiones previas al inicio del único Claustro Anual, que bien podría y debería ser un buen lugar y momento para debatir sobre los asuntos transcendentes que han afectado o afectarán a nuestra universidad.

Tradicionalmente, el enfoque que se ha dado en la UCO a la preceptiva presentación al Claustro de la Memoria Anual de Actividades ha sido una tediosa, larga y farragosa relación de datos, cifras, tablas, figuras, … que podrían perfectamente ser incorporadas como anexos al Informe. Ese sigue siendo el enfoque que Vd. continúa dando al Informe Anual de este año, perdiendo con ello otra buena ocasión para el debate sobre temas actuales que incidirán – ya lo están haciendo en algunos casos – sobre el futuro de la Universidad: además del llamado “Proceso Bolonia”, la Estrategia 2015, los Campus de Excelencia y la financiación de las universidades andaluzas, que por su coincidencia en el tiempo, conllevan a una cada vez más clara supeditación – ¿privatización? – de la Universidad pública a los intereses de las corporaciones financieras, al menos esa es mi opinión.

Usualmente intervenía en el Claustro; pero este año le anuncio que no tengo nada que aportar o preguntar sobre su informe, ya que en él no he encontrado declaración alguna sobre lo que antes le he manifestado que considero relevante en estos momentos para una universidad pública como la cordobesa.

Nada tiene que decir en la Memoria Anual, excepto frases inconexas, de los planes del nuevo ministerio, Estrategia 2015 y Campus de Excelencia y sobre el hecho de que por primera vez las universidades han salido del Ministerio de Educación para integrarse en un Ministerio de Innovación y Ciencia al frente del cual se ha situado un miembro de la Junta Directiva de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales). Tampoco tiene nada que decir, ni bueno ni malo, sobre el modelo de financiación de las universidades andaluzas, que ha puesto en marcha un modelo que, en sus palabras, “introduce cambios sustanciales”, sin explicar cuales, y que inician un proceso equivocado de mercantilización y privatización de la universidad andaluza.

Como era de esperar, la Memoria Anual nos muestra una UCO que vive su mejor momento investigador y docente, aportando muchos datos que dan idea de nuestro gran avance. Algo difícil de entender cuando todos sabemos que estamos sumergidos en una crisis económica que afecta a toda la sociedad.

Sobre el llamado “Proceso de Bolonia”, en su informe se relatan las acciones llevadas a cabo. De una lectura rápida saco la idea de que se han realizado múltiples jornadas, experiencias pilotos, proyectos, talleres, premios, conferencias y cursos sobre el “Proyecto Bolonia”. Al llegar a la adecuación de los espacios y necesidades derivadas del EEES se habla de 156.000 €, cantidad que puede compararse con la gastada para empezar a generar los nuevos títulos, que ascendió a 112.000 €, y que han permitido, entre otros gastos, realizar encuestas varias, contactos, más jornadas sobre evaluación de competencias y páginas webs.

Imagino que, si como parece, esta universidad ha trabajado diligentemente para desarrollar el Proyecto Bolonia, no habrá problema en su implantación. Y que además será un éxito en todos sus aspectos, incluso en alguno como el de las competencias profesionales de los títulos que ofrece la UCO, puesto en cuestión por alguna Junta de Facultad.

Por todo ello no veo el problema que causaría que promoviera la discusión en la comunidad universitaria sobre el “Proceso de Bolonia” y los programas ministeriales y autonómicos que coinciden con su aplicación. Mejor sería tarde que nunca, bien en un Claustro o en otro formato, lo que queda a su entera decisión.

Hago pública estas reflexiones en la Tribuna Libre de la página de la Junta de Personal Docente e Investigador, único espacio crítico con el que cuenta la Web de la UCO. Con ello pretendo que todos los compañeros y compañeras puedan enterarse de que al menos un profesor coincide con aquellos estudiantes que, aunque “desinformados”, están a favor de una universidad pública crítica, especialmente necesaria en estos momentos de crisis, y en contra de los procesos que llevan a su mercantilización y privatización. Aunque sospecho que son algunos más, quizás pocos, pero activos (1), los profesores que, por motivos diferentes y quizás en desacuerdo con los míos, empiezan a manifestar una actitud crítica ante el proceso de deterioro que vive la universidad pública y del que algunos, al menos, no queremos ser invitados de piedra.

Reciba un muy cordial saludo.

(1) Un compañero me ha sugerido que en la Universidad de Córdoba se podría formar un Grupo Crítico cuyas siglas bien podrían ser PPA (Pocos Pero Activos) que dé cabida a diferentes reflexiones sobre la situación de la universidad y de la sociedad en que nos movemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: