Significado de los tres monos sabios o chinos (aunque son japoneses)


Prof. Manuel R. Ortega Girón
23 marzo 2010

Son bien conocidas las figuras que representan a tres monos: uno sordo, otro ciego y otro mudo… que, para realzar sus discapacidades, se simbolizan por tres monos que se tapan los oídos, los ojos y la boca, respectivamente.

Cuenta la leyenda que los tres monos fueron heraldos enviados por los dioses para delatar y castigar las malas acciones de los humanos. Como cada uno tenía un defecto y dos virtudes, se les representa en el siguiente orden:

  • Kikazaru, el mono sordo, era el encargado de utilizar el sentido de la vista para observar a quienes realizaban malas acciones y comunicárselo a Mizaru, mediante la voz.
  • Mizaru, era el mono ciego. No necesitaba su sentido de la vista, puesto que tan sólo se encargaba de transmitir al tercer mono, Iwazaru, los mensajes que le pasaba Kikazaru.
  • Iwazaru, el tercero de los tres monos, era el mono mudo. Iwazaru escuchaba los mensajes transmitidos por Mizaru para decidir la pena de los dioses que le caería al desafortunado humano que lo mereciese y observar que se cumpliese.
Colocados los tres monos jerárquicamente en función de sus habilidades, pueden llegar sin duda a donde no llegarían por separado; un claro ejemplo de cooperación sinérgica exitosa.

Colocados en función de sus habilidades, cumplirán la misión que tienen encomendada.

Colocados los tres monos jerárquicamente en función de sus habilidades y de sus discapacidades, obtenemos un mono que ve, escucha y habla. Los monos juntos y bien organizados pueden alcanzar metas que, sin duda alguna, no lograrían por separado; un claro ejemplo de cooperación sinérgica exitosa.

Existen  varias posibilidades de colocar jerárquicamente a los tres monos; pero todas ellas, excepto una,  son situaciones de comunicación fallida, de asistencia colaborativa imposible. La combinación correcta es: primero el  mono sordo, que ve y le explica al segundo lo que ve; el segundo es el mono ciego, que no necesita ver, pues solo necesita escuchar lo que le dice el primero y transmitírselo al tercero, que es el mono mudo,  que no necesita hablar, sino solo escuchar, ver, decidir lo que mejor convenga y velar por su cumplimiento. El lector perspicaz comprenderá que cualquier otra combinación conduce irremisiblemente al incumplimiento de la misión encomendada.

Elecciones UCO'10: Mudos, sordos y ciegos, la inoperancia cooperativa.
Mal organizados, mudos, sordos y ciegos representan la inoperancia cooperativa.

Analicemos la disposición con la que nos invita al voto la campaña institucional Elecciones UCO’10, en la que los monos están colocados jerárquicamente: mudo, sordo y ciego. Reflexionando sobre esta forma de colocar los monos llegaremos a la conclusión de que la comunicación es imposible. El mono mudo ve, pero es incapaz de informar al siguiente mono acerca de lo que ve. Y aunque pudiera, de nada serviría, puesto que el segundo mono es sordo. Obviamente el segundo mono interrumpe la comunicación ya que cualquier cosa que transmita al tercero sería pura fantasía. El tercer mono permanecerá en el limbo de los monos, incapaz de hacer su trabajo, la misión encomendada por los dioses, porque no sabe que es lo que tiene que hacer y, además, como es ciego, no podría observar y velar por el cumplimiento de una misión fantasiosa. Así pues, en el orden en el que encontramos a los monos existen barreras, a modo de cortafuegos, que impiden la comunicación y conducen a la inoperancia cooperativa.

En nuestra sociedad, la situación se deteriora cuando arriba se sitúan los mudos, que ven pero que callan y aprovechan su posición para silenciar todo aquello que no les interesa que se sepa. Cuando los ciegos ocupan el lugar encumbrado que no les corresponde, escasos o carentes de visión, tan solo nos pueden conducir a sus tinieblas. Y que decir si en medio, entre los unos y los otros, se sitúan los sordos; incapaces de escuchar mensaje alguno, tan sólo podrán trasmitir a los ciegos y a los mudos sus propias alucinaciones y fantasías.

P.S. (18-10-19): Según acabo de conocer,  el profesor Yeray Santana Aday posee los derechos de autor sobre la teoría jerárquica de los tres monos, por lo que, a petición suya, así lo manifiesto.

ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES A CLAUSTRO Y RECTOR.


Presentación de las Elecciones UCO'10 a Claustro y a Rector. Ni hablar, ni oir, ni ver; lo importante es tu voto, es el logo-eslogan oficial de la campaña.

Presentación de las Elecciones UCO'10 a Claustro y a Rector. Utiliza tus sentidos para: No hablar, no oir, no ver; lo importante es tu voto, es el logo-eslogan oficial de la campaña.

 
Diego Llanes Ruiz. Catedrático de Genética.
José Roldán Cañas. Catedrático de Ingeniería hidráulica.
Adela Sánchez García.  Catedrática de Farmacología. 

La Universidad de Córdoba ha sido convocada para elegir el claustro que deberá elaborar unos nuevos Estatutos, necesarios tras la aprobación de leyes cómo: LOMLOU, de la Ciencia, sobre profesorado, alumnado y financiación. Inmediatamente después se convocará la elección de rector(a). 

El Prof. Roldán Nogueras, actual rector, presentará su candidatura para intentar renovar su cargo otros cuatro años, siguiendo la costumbre de los últimos rectores cordobeses de ejercer como tales durante dos mandatos.El Prof. Roldán Nogueras tendrá la oportunidad de exponer todas aquellas iniciativas que, durante su mandato, han sido puestas en marcha y pedirá continuar otros cuatro años para así culminar, lo que él llamará, su Proyecto de Universidad. Proyecto que ya tiene un largo recorrido y que se inició colaborando con el Proyecto del Prof.  Colomer Viadel (que en paz descanse) allá por 1984. Entre sus conquistas presentará la consecución del Campus de Excelencia Internacional (CeiA3), la culminación de los planes según Bolonia, la aparición de la UCO como primera universidad pública en un ranking y una serie de iniciativas docentes (programa DOCENTIA,…), investigadoras (Instituto Maimónides de Biomedicina, empresas de base tecnológica, Rabanales21,…), administrativas (programa Sigma, cambios en la RPT,…) y estudiantiles (actividades culturales, cursos, premios y recompensas diversas). 

El éxito de algunas de estas iniciativas, por ejemplo el CeiA3, es inequívocamente el resultado de la gestión de su equipo, o de parte del mismo, ya que se elaboró a espaldas de Centros y Departamentos. Esta falta de debate en los temas de futuro ha sido la característica dominante de su proyecto de gestión. 

Sin embargo, no serán las conquistas, que sin duda las hay, alcanzadas por el actual equipo de gobierno, lo que más va a pesar en el debate y resultado de las próximas elecciones a claustro y rector(a).  Lo que más pesará a favor de la candidatura del Prof. Roldán Nogueras será que, junto a los varones y barones de su equipo de gobierno, sumará más de 100 (cien) años ostentando cargos en el rectorado y aledaños, sin contar los años transcurridos como decanos, directores o secretarios de centros ó departamentos. 

Estos cien años largos de cargos en el rectorado serán la sólida base sobre la que el Prof. Roldán Nogueras cimentará su proyecto. Ningún candidato(a), que quisiera competir por el rectorado de nuestra universidad, podría presentar un equipo con esa solera centenaria. 

La existencia de un nuevo escenario económico hace que el cambio esté llamando a las puertas de las universidades, de nuestra comunidad autónoma y del país. Esta base centenaria, en años ocupando despachos del rectorado y colaterales (las decenas de cargos designados) ha generado un “régimen”  que representa, en nuestra opinión, un lastre de inmovilismo, más que un aval de experiencia. Estos largos periodos de asentamiento en el rectorado han servido para fomentar un clientelismo que haría  imposible, de mantenerse durante cuatro años más, cualquier  debate serio de los problemas de nuestra universidad durante unos años que se anuncian cruciales para el futuro de la universidad, en virtud de los nuevos retos que se perciben en el horizonte.  

Sólo una respuesta firme y serena de quienes (profesorado, PAS y estudiantes) ven desde fuera el avance del “régimen” en que se ha convertido el rectorado de la Universidad de Córdoba, podrá poner en marcha un nuevo modelo de gestión de los asuntos universitarios, al margen de quién ocupe el rectorado, asentado en la participación sin sectarismo y asegurado por una selección de cargos, por méritos, que trabajen para garantizar el futuro docente e investigador que la universidad pública cordobesa se merece.

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