RECORTES EN LAS UNIVERSIDADES ANDALUZAS


ALTERNATIVAS A LOS RECORTES EN LA UNIVERSIDAD DE CORDOBA.

Diego Llanes Ruiz

La situación económica en que se encuentra España y Europa empieza a tener consecuencia directa sobre el funcionamiento de las universidades públicas. Se han anunciado importantes recortes, de alrededor de 130 millones, en las universidades públicas andaluzas, que en la UCO llegarían a los 10 millones de euros.

La necesidad de aplicar estos recortes en las universidades públicas, no debemos olvidarlo, es una consecuencia de la crisis del capitalismo financiero y de casino que ha imperado en los últimos años. Sin embargo, las medidas de recorte pretenden justificarse por la necesidad de eliminar la deuda (fundamentalmente privada y de bancos) que se ha generado estos años, y una y otra vez, nos dicen que la causa ha sido porque “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, argumento que ha sido interiorizado por una buena parte de la población y por muchos de nuestros compañero/as.

Debo decir que “no todos” hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y por tanto algunos (una gran mayoría de la población) deberíamos tener la fuerza moral necesaria para enfrentarnos a aquellas medidas encaminadas a hacer pagar a todos las deudas generadas por el crédito fácil y la especulación financiero-inmobiliaria.

Los bancos españoles, con muy pocas excepciones, han vivido por encima de sus posibilidades, pero de ahí a decir que, un funcionario (o un trabajador/a), que ha pagado religiosamente los impuestos y no ha adquirido deudas que no pudiera pagar con su sueldo, ha vivido por encima de sus posibilidades además de radicalmente falso, es un insulto.

Al igual que cada uno de nosotros puede y debe analizar si ha vivido por encima de sus posibilidades y tener una postura frente a la deuda coherente con su situación particular. Las instituciones, y entre ellas la Universidad de Córdoba, debe analizar su situación y los gastos acometidos durante estos últimos años de especulación y actuar en consecuencia respecto a los recortes.

No tengo datos suficientes para afirmar o negar que nuestra universidad sea una de las instituciones que ha vivido por encima de sus posibilidades, si es así los recortes que se nos piden tendrían algo de justos y necesarios, o por el contrario si los gastos se han ajustado a nuestras responsabilidades, los recortes son injustos e innecesarios. Más injustos serán todavía, si como parece, el gobierno de la nación y el autonómico pretenden aplicar los recortes al conjunto de la institución y especialmente a los más débiles, en forma de aumento de tasas académicas, disminución de sueldos o rescisión de contratos.

Sería necesario, por tanto, conocer si en nuestra universidad hay estructuras que han crecido por encima de las necesidades que marcaban nuestros objetivos básicos, y en caso de ser así su eliminación debería ser un primer paso en los recortes.

La Universidad de Córdoba ha decidido acometer reducciones en el gasto, y recientemente se han hecho publicas una serie de directrices generales (Consejo de Gobierno del 15-5-2012), pero estas propuestas se ven enturbiadas por decisiones concretas como la del anuncio de la contratación de un gerente para el ceiA3, lo que significa la generación de un nuevo cargo con un gasto adicional mínimo de 56.000 euros/año. Debemos tener en cuenta que el Campus ha estado funcionando durante casi tres  años sin ese cargo, y que además se hace la contratación en el momento que el programa de Campus de Excelencia ha sido calificado por el MEC de “herramienta inútil”.

La Universidad de Córdoba, para acometer los recortes que afectan al conjunto de su personal, debe en primer lugar y sobre cualquier otra consideración, hacer un esfuerzo en presentar una gestión transparente y evitar que pueda darse la percepción, como me ha sucedido con el nombramiento del gerente del ceiA3 y otras plazas, de que se favorece a grupos de privilegiados que en nada tienen que ver con los objetivos básicos de la institución.

Para empezar debemos cumplir con los objetivos docentes e investigadores desde una total transparencia económica, mostrando a la sociedad, que la financia, que su universidad cumple con los objetivos que se les pide y los desarrolla acorde con los medios que la sociedad pone a su disposición.

Por todo ello propongo una serie de medidas que se podrían estudiar en la UCO y que su adopción, conjunta o por separado además de reducir el gasto, permitiría empezar a diseñar una universidad pública diferente a la actual.

1.- Realizar una auditoría que permita conocer la situación económica de las diferentes estructuras de la UCO, con objeto de descubrir y proceder a la eliminación de aquellas partidas de gasto no acorde con los objetivos académicos básicos.

2.- Detener los planes de austeridad que afecten por igual a todo el personal, ya que no tiene en cuenta la responsabilidad que este personal tiene en la situación económica y el posible déficit de nuestra universidad.

3.- Elaborar un catálogo de los servicios básicos necesarios que permita recuperar la gestión pública de las empresas y servicios ahora privatizados. Responsabilizar de la gestión de todos los servicios al personal de administración y servicios. 

4.- Hacer de la actividad docente el objetivo y actividad principal de la institución y del profesorado. Independizar la actividad y el personal de las empresas de base tecnológica (EBT) de las estructuras universitarias.

4.- Con objeto de disminuir el anunciado recorte, poner a la venta las acciones de las diversas sociedades en las que participa la UCO, especialmente Rabanales 21 SA.  

5.- Disminución del número de cargos y eliminación de todos los complementos de asimilados a cargo.

6.- Emprender un programa para reducir la jornada laboral del personal fijo de nuestra universidad lo que servirá para fomentar un programa de nuevas contrataciones.

7.- Elaborar una relación de puestos de trabajos docentes (RPT) que contemple, un plan  para la contratación de profesorado joven, que aumente nuestra capacidad docente, y que su dedicación le permita acometer también investigaciones que sirvan para aumentar el conocimiento de los problemas que afectan a nuestra sociedad.

8.- Refundar democráticamente el modelo de universidad basado en la solidaridad y en la austeridad y no en los privilegios.

9. -Apostar por la separación de la gestión económica y de personal, de la académica. Las dos primeras deberán recaer en la sociedad que nos financia en tanto que  la actividad académica docencia e investigación, será responsabilidad de los universitarios.

Estas medidas permitirían que la UCO pudiera salir fortalecida de la crisis. Crisis que es del sistema económico, y que no se va a solucionar con recortes de sueldos y plazas. Para superarla, aunque nos parezcan utópicas, deberemos tomar medidas como las propuestas por el CADTM (Comité para la anulación de la deuda del tercer mundo para construir otra Europa) y que son:

1.- Realizar una auditoría de la deuda pública con el objetivo de anular su parte ilegítima.

2.- Detener los planes de austeridad puesto que son injustos y profundizan la crisis.

3.- Instaurar una verdadera justicia fiscal europea y una justa redistribución de la riqueza. Prohibir las transacciones con los paraísos judiciales y fiscales. Luchar contra el fraude fiscal masivo de las grandes empresas y de las personas más ricas.

4.- Controlar los mercados financieros, principalmente mediante la creación de un registro de los propietarios de títulos, la interdicción de las ventas al descubierto y de la especulación en una serie de sectores.

5.- Transferir los bancos al sector público bajo control ciudadano.

6.- Socializar las numerosas empresas y servicios privatizados desde 1980.

7.- Reducir radicalmente el tiempo de trabajo para crear empleos, y al mismo tiempo aumentar los salarios y las pensiones.

8.- Refundar democráticamente otra Unión Europea basada en la solidaridad.

Espero que este escrito pueda ayudar a abrir un debate y ser una alternativa a los recortes que se proponen a la UCO desde la administración autonómica y nacional.

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MANUEL TORRES Y DIEGO LLANES, CARGOS UNIVERSITARIOS POLÉMICA.


MANUEL TORRES

Querido Diego creo que es bueno que lo hablemos con datos en la mano  pues pienso que tu comentario en el foro igual que el ABC son muy  injustos. Tu sabes perfectamente que decir a secas que la Universidad tiene 274 cargos, supone dejar caer que el REctor y su consejo de dirección manejan todos esos cargos. Perfectamente conoces que 106 son Directores y Secretarios de Dpto. que yo sepa no los nombra el REctor. 87 son Decanos, Vicedecanos y Secretarios y coordinadores de titulación nombrados en los 11 Centros por sus decanos, que no los nombra el  rector, 25 ponentes de selectividad, que no los nombra el rector y así  podíamos seguir. 1 Defensor que elige el Claustro. Si no me salen mal  las cuentas el Rector o su equipo nombran 46 cargos.

Aún así por si no lo sabes, nuestra intención como se anunció en Consejo de Gobierno pasado es reducir la estructura de Centros y  Departamentos, reducir los cargos que dependen del Rector y en ello estamos, pero lógicamente esto aparecerá en los presupuestos del 2013 pues en los del 12 ya estaban previstos. En fin, reconozco que me enfade cuando leí tu comentario, no suelo ir a ese foro, pero alguien me lo envió y realmente me sentí mal, de que con cierta demagogia (en mi opinión) se usaran así los datos.

Y lo de ABC no tiene nombre ellos  saben perfectamente que el incremento no es real, por un problema de no contabilización no se recogía en presupuesto el pago de 14 mensualidades de complemento tal y como se publicó en el BOE. Tú sabes  que el complemento de los cargos viene fijado por el Gobierno y  publicado en el BOE en cuanto a su cuantía. Lo que si tiene capacidad  estatutaria el Rector es para nombrar otros cargos y asimilar a… (en total te repito 46) Cosa que como te he dicho tenemos previsto reducir  en el presupuesto del próximo año. Porque la administración en general  ha respondido a un modelo expansivo y ahora tiene que responder a un  modelo limitado a la realidad que tenemos. . Si quieres quedamos y lo hablamos donde quieras. Pero por favor documéntate bien antes de dar informaciones que no se corresponden a la verdad o que son solo parcialmente ciertas. Quizá en claustro sería buena ocasión para debatirlo, pero si quieres otro lugar con otra gente por mi no hay  problema, aunque no sea mi competencia, yo asumo la responsabilidad que me corresponde como miembro del equipo de gobierno de esta  universidad.

También agradeceré que si te parece bien utilices este email para publicarlo en el mismo foro.

Un fuerte abrazo.

Manuel Torres Aguilar

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DIEGO LLANES

Hola Manolo, gracias por tu respuesta y explicaciones que no me convencen, al margen de otras consideraciones creo que la causa principal de que tengamos puntos de vista tan diferentes se debe a que procedemos de dos ambientes universitarios distintos, tu llevas muchos  años en el rectorado y has olvidado, cosa natural, como se ven las cosas, cuando no se tiene secretaria, ni teléfono, ni tarjetas corporativas, mi caso, y el del grupo de  profesores que van al despacho cada día a recibir alumnos en tutorías, dar las clases que le tocan sin reducciones y hacer lo que puedan para conseguir fondos si quieren investigar y eso con un sueldo, sin complementos de cargo, recortado por el gobierno de Zapatero,  que por lo que dices aprobó subir las pagas de 12 a 14 a los cargos en el mismo año, extraño ¿no?

Tener 275 cargos en 2012, para repartir entre 736 profesores funcionarios, y con  solo 46, según dices, nombrados directamente por uno de esos cargos, el Rector, es un ESCANDALO, que dice poco de la gestión de la universidad pública, además como sabes perfectamente el número de cargos no ha dejado de crecer en tiempos de crisis económica, pasando desde 230 en 2009 a los 275 de 2012 y ahora dices que lo vais a reducir en 2013.

Quizás no os dé tiempo de arreglar las cosas para 2013 como propones,  y definitivamente el ministerio pase la gestión económica y de personal  a gestores externos y solo quede para el profesorado la gestión académica, con ello se daría un paso de gigante para acabar el amiguismo y nepotismo que impregna la gestión económica y de personal de muchas universidades públicas.

Esa medida, y no la pérdida de “excelencia” de la universidad pública,  explicaría gran parte de las protestas de los cargos universitarios y de la CRUE que ahora ponen el grito en el cielo al ver en peligro sus cargos, cuando mantuvieron un silencio absoluto con Bolonia, verdadero problema para los profesores y las universidades públicas. Confundiendo y mezclando el daño que harán los recortes a  la universidad pública con la necesaria pérdida de privilegios, de algunos, que representaría una gestión externa de las universidades si, como parece, quiere poner en marcha el ministerio, aunque tengo mis dudas de que pueda.

No formo parte del claustro, por tanto para el debate te propongo utilizar un salón del rectorado dando la suficiente publicidad, pueden incluirse alumnos, sindicatos,… Por cierto, no pienso presentarme a rector, con lo que no hay peligro de que utilice el acto electoralmente.

Un cordial saludo

Diego

PS. Pondré esta respuesta y tu email en el blog.

TEOREMA DE IGNACIO WERT. MINISTRO DE EDUCACIÓN DEL REINO DE ESPAÑA.


” Toda docencia universitaria puede mejorarse
incrementando sus costes e incentivando a todos los profesores
para que progresivamente dejen de impartirla.”

Tomado del artículo de José Carlos Bermejo Barrera, ¿Qué compro y que me vende señor ministro?

Tasas, mentiras y el desahucio de la Universidad Pública.

http://firgoa.usc.es/drupal/node/50786

CARGOS UNIVERSITARIOS EN LA UNIVERSIDAD DE CORDOBA


Cargos universitarios.

Diego Llanes Ruiz

El denunciar públicamente que la Universidad de Córdoba  vive en una torre de marfil, cuando la sociedad que la rodea está inmersa en una profunda crisis, y que hay datos que muestran formas irresponsables de gestionar los fondos públicos, es necesario, aunque pueda resultar penoso para el que hace la denuncia.

Baste el dato de la cuantía de los fondos públicos que la universidad dedica para gratificar a sus cargos para entender de qué tipo de irresponsabilidad en la gestión hablamos.

Si en 2011 los gastos en remuneraciones de 272 cargos era de más de 1 millón de euros (1.040.097); en 2012 los ahora 275 cargos, recibirán más de 1,2 millones (1,209.779, un incremento de casi el 20%.

Si analizamos esta distribución encontramos que 19 profesores cobran gratificaciones de vicerrectores y reciben por ello más de 9.000 euros/año y que 34 profesores cobran gratificaciones como decanos o directores, aunque los centros sean solo 11, y reciben  por ello más de 7.000 euros al año. Los 222 profesores restantes se reparten gratificaciones que oscilan entre los 5.000 y los 2.000 euros al año. Para situar estas cantidades en su contexto salarial de 2012 es interesante conocer que hay decenas de profesores sustitutos interinos con seis horas de clase a la semana que tienen “sueldos-gratificaciones”  de 8.333 euros brutos al año.

Los 275 cargos salen básicamente de un colectivo formado por unos 750 profesores funcionarios, lo que indicaría que más del 35% de estos reciben gratificaciones. La primera consecuencia de esta situación es que cualquier proceso electoral o votación en la UCO está controlado por los que deciden quién merece la gratificación o quién debe tener el apoyo para conseguir un cargo que necesite votación.

Los gestores, léase equipo de gobierno, de nuestra universidad, tienen por costumbre ignorar las denuncias y hacer creer a la sociedad que vivimos en el mejor de los mundos, con la falsa idea de que los trapos sucios de una institución pública, deben lavarse puertas a dentro. Por ello se ignora el nepotismo que impregna a la institución, se ignora que Bolonia y los planes de jubilación han creado una nueva “clase pobre” de profesorado, los sustitutos interinos a tiempo parcial, con sueldos entre 300 y 600 euros mensuales.

Esta forma de gestión se mantiene y perpetúa al saberse apoyados por una buena parte del profesorado y lo más importante, por gestionar una institución pública clave para la mejora de la sociedad, y a la que no ha dejado de llegar los fondos públicos. La propaganda se encargará de resaltar el constante esfuerzo que se hace, para conectarnos a la sociedad, para aumentar nuestra excelencia y para engrandecer los resultados obtenidos por la economía del conocimiento, de la que es considerada portadora natural. En tanto, la sociedad cordobesa, receptora pasiva de esa propaganda, se sumerge día tras día en una profunda crisis económica. La desconexión entre la economía del conocimiento universitaria y la economía real, en la que vive la sociedad, es un problema que los gestores universitarios y políticos prefieren ignorar, y que no puede resolverse a base de propaganda por muy excelente que esta sea.

La mayoría de los gestores actuales son los mismos que comparaban las ventajas que traía Bolonia a la universidad, con las generadas por el euro a nuestra economía. Ahora, tres años después, tendrían dificultades para seguir usando este símil ¿pero quién se acuerda ya de eso? Bolonia y el euro han venido para quedarse y no importa si con ello estamos hundiendo a la universidad y a la economía. Siguen muchos de los que apostaban por fastuosos y desproporcionados proyectos ligados al “ladrillo” como Rabanales 21 y que ahora se ven obligados a gestionar una universidad en medio de una crisis económica. El problema es que ellos no saben gestionar la escasez, que les llevaría a tomar decisiones que irían en detrimento de su poder y por tanto están a la espera de las decisiones que tomen otros.

No puedo más que ser pesimista del futuro que espera a universidades gestionadas de esta forma. Para ser justo, hay que decir que no todas las universidades están gestionadas de igual forma. La Universidad Autónoma de Barcelona ha recortado a la mitad las gratificaciones de sus cargos y la Universidad Pablo Olavide ha sido noticia debido a que el claustro ha rechazado el informe de gestión anual del equipo rectoral. Estas noticias son imposibles en la Universidad de Córdoba, donde los órganos de gobierno han sido elegidos cuidadosamente y, jamás tendrán la tentación de manifestarse contra aquellos que les garantizan las gratificaciones. Andalucía necesita de una universidad con gestores que respondan de su gestión de los fondos recibidos y no de una universidad gestionada por grupos de universitarios sin ninguna responsabilidad social, modelo que se repite con más frecuencia de lo deseado a lo largo y ancho de nuestra geografía.

Bolonia, un fracaso anunciado.


José María Asencio Mellado es catedrático de Derecho Procesal de la Univesidad de Alicante

La Universidad exige, sin dilación, la adopción de medidas inmediatas, urgentes, aunque no sean fáciles de aplicar. La derogación del llamado Plan Bolonia es inaplazable porque en España, por esa indolencia que caracterizó al Gobierno de Zapatero y los entusiastas adolescentes que le rodeaban en casi todos los ámbitos, dicho plan quiso ser mucho más que lo que la normativa europea exigía, con la vocación, se dijo, de erigir a la universidad española en una suerte de referente internacional de calidad y excelencia, pero eso sí, sin medios personales o materiales, ni siquiera presupuestados; todo se fiaba a muchos controles y organismos superfluos y opacos cuya función no pasa hoy de ser la de una mera supervisión de papeles repletos de palabrería, pero vacíos de contenido real. Burocracia y burocracia, informes y parafernalia de un lenguaje que se quiere hacer aparecer como excelencia.

Muchos lo advertimos. Ese plan requería profesorado y medios, porque los grupos de alumnos no podían exceder de veinticinco para adecuarse al modelo propuesto. Nadie escuchó y hoy, ante clases de varias decenas de estudiantes, la llamada evaluación continua es sinónimo de ausencia de exigencias. Pronto, por la crisis, esos grupos se harán más numerosos previo despido de profesores asociados, exactamente lo contrario de lo que necesita una Bolonia que, no obstante, ahí sigue sin que los responsables del desaguisado se aperciban de su error. Por eso, y aunque asumiendo críticas, algunos departamentos no seguiremos ese modelo hasta tanto sus ideólogos no proporcionen los medios adecuados, ya que la mera asistencia a clase no puede otorgar un título universitario y el control personalizado, cuando es imposible, se transforma es una entelequia que equivale a la eliminación de toda exigencia de adquisición de conocimientos.

Nadie escuchó en su momento que los másteres serían caros, por lo que, sin financiación pública o con una financiación insuficiente y siendo algunos obligatorios para ejercer una profesión, deberían ser abonados mediante tasas elevadas que recaerían en unas clases medias que no pueden ya hacer frente a tantos copagos existentes y los que se avecinan. Y esta es ya la realidad. Los precios se van a ajustar hasta cantidades más propias de universidades privadas o, simplemente, a ellas tendrán que acudir los que no encuentren plaza en las públicas, que por falta de medios se verán obligadas a establecer rígidos numerus clausus.

Los estudios, antes de cinco años, ahora llegarán a cinco y medio más el retraso en aprobar los correspondientes exámenes para ejercer determinadas profesiones. Seis en el mejor de los casos. Y el tiempo dedicado a formar en las materias centrales se ha reducido tanto, que cabe afirmar sin temor a error alguno, que la carencia de conocimiento de las bases fundamentales de las diversas materias, repercutirá seriamente en una formación claramente insuficiente.

Las universidades catalanas ya han comenzado a despedir profesores, más de quinientos, en la de Valencia el número llegará a trescientos y en el resto de España la amenaza es tan real, como inevitable. No hay tasa de reposición, de modo que los puestos docentes de profesores jubilados, no se cubren con personas jóvenes. La universidad envejece a pasos agigantados. El incremento de la dedicación docente en la llamada Bolonia supone la absoluta imposibilidad de llevarla a cabo, porque es evidente que se puede mantener un control diario sobre un número de alumnos no elevado, pero hacerlo sobre doscientos es un absurdo que nadie parece tener en cuenta. Como un rebaño, nuestros anteriores dirigentes políticos creyeron frases ampulosas y las vaguedades y discursos retóricos que los ideólogos de la excelencia les trasladaban, copiaban su discurso, lo repetían, hasta el punto de creérselo, sin darse cuenta de que no se puede tener una universidad americana solo con voluntad y arrogancia.

La agenda 2015 es una suma de conceptos tan etéreos, como puramente retóricos. Sin dinero, sin profesorado suficiente, sin futuro habida cuenta la imposibilidad de regenerar las plantillas, sin formación adecuada del profesorado joven al que se le impone, si quiere prosperar, que pague cursos varios que imparten los mismos que han creado el sistema; iniciar la carrera universitaria exige tener fortuna, pues los menos pudientes no pueden soportar los gastos de su formación. Esa agenda contempla la gestión universitaria por la clase política y la paulatina privatización de la universidad. De ahí que, con los planes elaborados, el incremento de las tasas será inevitable, sin que, paralelamente se aumenten las becas. La entrega de la universidad a la rentabilidad, a la empresa, significará un cambio en la concepción de una institución que no constituye, como predican los ideólogos de la reforma, un apéndice instrumental de la eficacia económica, porque el conocimiento es mucho más y ha de tener a la persona como referente de su actuación, al ser humano más allá de sus necesidades económicas.

Cuando la crisis ya era una realidad, la prudencia no fue la que presidió las decisiones políticas y de las autoridades académicas, que se empecinaron en mantener una reforma que nacía, de este modo, herida de muerte. Ahora es difícil dar marcha atrás, pero tan inevitable, como ineludible. La responsabilidad obliga a poner fin a lo que no pasa de ser una farsa. Todos lo sabemos, pero nadie parece darse por enterado.

La Universidad de Granada suspende su oferta de empleo público para 2012.


La Universidad de Granada ha suspendido su oferta de empleo público para 2012.

Resolución del Vicerrectorado de Política Científica e Investigación de la UGR

Esta medida afecta de lleno a los 6.900 trabajadores de la UGR, sobre todo al profesorado laboral eventual y al personal de administración y servicios, y pone en riesgo servicios esenciales de la Universidad, como son la docencia y la investigación.

La oferta de trabajo que había lanzado la UGR para 2012 incluía las nuevas contrataciones de 70 profesores ayudantes-doctor, 15 profesores asociados y 67 interinos. Además de 60 promociones internas de titular a catedrático para el personal docente investigador, 75 de doctor a titular, 15 de estabilización de investigadores.

La Gerencia prepara un recurso contra el decreto del Gobierno que impide nuevas contrataciones, y afecta a los 6.900 trabajadores de la institución superior, porque “paralizaría servicios esenciales”.

PRECARIEDAD, BECAS Y SEGURIDAD SOCIAL: UNA RECTIFICACIÓN PARCIAL


Se ha hecho pública, hoy 15 de diciembre, una nueva versión de la convocatoria de la beca-internado en clínica equina, a la que nos hemos referido en un artículo (post) anterior. En ella se ha suprimido el párrafo:

La concesión y disfrute de esta Beca-Internado no establecerá en ningún caso relación contractual o estatutaria con el Hospital, ni implica por parte de la misma compromiso alguno en cuanto a la posterior incorporación del interesado a su plantilla, no otorgando, por tanto, derecho a la inclusión del becario en la Seguridad Social.

Puesto que la versión original ya no está disponible en el portal de la UCO, aquí te la ofrecemos.

Por lo tanto, en esta nueva versión ya no se niega a l@s candidat@s el alta en la Seguridad Social. Queda así suprimido lo que considerábamos una disposición manifiestamente ilegal que aparecía en la primera versión.

Debemos alegrarnos por este cambio. Aunque no deja de sorprender lo que parece ser una ausencia de control de legalidad, previo a la publicación de la convocatoria, por los organismos de la UCO competentes para ello. No hay que olvidar que la UCO cuenta con una Asesoría Jurídica, con dos letrados y un secretario. En cualquier caso nos sentimos contentos, ya que hemos aportado nuestro grano de arena a que cuatro recién licenciad@s en Veterinaria comiencen a tener cotizaciones en la Seguridad Social, cosa que sin nuestra denuncia probablemente no hubiera sucedido.

Desgraciadamente, no podemos extender esta alegría a lo que hubiera sido una rectificación también en las lamentables condiciones económicas ofertadas en relación con la dedicación exigida: ¡400 euros brutos mensuales! Condiciones económicas que nos parecen impropias de una empresa de capital público. Para cambiarlas haría falta más que una denuncia en un blog como ideasyopiniones. Haría falta que los estudiantes, especialmente de los últimos cursos, el profesorado y los trabajadores de la UCO inicien una campaña para eliminar de una institución financiada con fondos públicos los contratos, ¡y las becas!, basura.

Diego Llanes y Luis Morera

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